martes, 20 de mayo de 2008

Alternas Voces / Mario Cruz

¿Mi opiniòn sobre el rezo?
¿Còmo te atreves a pedirme una opiniòn sobre tu rezo?
Presbìtero, predicador
(traed todos los diezmos y ofrendas al alfolì)
Armani de piez a cabeza, lociòn de quinientos dòlares,
desde el ùlpito ordeñas a tu congregaciòn;
¡oh, la Palabra, tu espada de dos filos!
(Dios ama al dador alegre,
su extrema pobreza ha derramado con abundancia) Corintios 8:2-3
siempre es ùtil para explotar a los clientes.
Ya viene el final, hase despertado, ya viene:
tercera llamada, tercera: ¡el Apocalipsis!
El varòn de dolares vendrà en su BMW
que tù conduciràs, por supuesto.
(Aliteraciones de hombres de ànimo estregado
y privado de la luz de la verdad,
que piensan que la piedad es una granjerìa,
o un medio de enriquecerse)
Timoteo 6:5 parece que fue escrito para ti.
¿Què puede importarte mi opiniòn sobre el rezo?
Claro que tù no rezas, tù oras,
hot lines directo al Atrio del Altìsimo;
Èl habla por tu boca,
(yo amo a la dadora alegre
y en "eso" consiste su piedad)
por Dios, necesitas un nuevo jacuzzi,
centro de còmputo, home theater,
y màs ligueros para las hermanas,
(Apresùrense, reuniòn de los justos,
que Satàn ya viene
¡y yo necesito aire acondicionado!)
Pues yo pienso que tu rezo es una mierda,
mierda tu lengua bìfida,
mierda tu cama de agua,
mierda tu porno-recamara,
mierda tu rostro en la TV,
mierda tu manipulaciòn,
tu avaricia, tu cinismo,
Doy gracias a Dios
¡pero no a tu Dios de Internet, estùpido!
por no tener tu mente limpia,
ni tu fe mercadotècnica,
ni tu conciencia ramera.

¿Mi opiniòn sobre el rezo?

¡Vete al Diablo!
Ah, por supuesto, ya estàs ahì.

Oraciòn I / Adolfo Martinez Armas

Roble de mi fortaleza; esponja de mis sueños: erecta mi camino; persigna mi salvavidas; dòtame de templanza y compasiòn; recarga mi lujuria; dame señales de que ella no regresarà; allàname el sendero con mejores verbos y adjetivos; recoge mi basura mental; entorpece a mis enemigos para que pueda identificarlos fàcilmente; no les des alas a los alacaranes (sì a mì, pegaso quisiera ser); ròmpeles su progenitora a los polìticos mentirosos y corruptos; haz que se suicide el presidente de los gringos; presèntame a una que tenga un perrito; dòtame de màs sabidurìa; ahorra por mì para que me des un prèstamo; ilumina mi bandera; continùa permitiendo que la gente me felicite en las fiestas por mis excelentes pasos de chachachà; dale màs oxìgeno a los niños y poetas de la calle; no me acojas; resguarda mis libros de las tormentas y las aguas menores; sùbete a la rueda de la fortuna conmigo; concede que los escolapios (hasta la secundaria) no asistan a clases en dàs lluviosos o con frìo; dame fuerzas para darle vuelo a la hilacha; no me des el premio mayor de la loterìa o de los pronòsticos; no programes mi muerte en un automòvil veloz; dèjame seguir escuchando mùsica apropiada a mi inteligencia; no me permitas caer en el consumo compulsivo; tàpame los ojos si acaso, dèbil mental, me quedo petrificado ante el cuerpo bien delineado de una hermosa mujer; bùscame y presèntame una compañera que haya realmente salido de mi costilla, que lea y escriba, que lea y escuche lo que le leo (por ejemplo, La guerra y la paz), que lea y cosa, que lea y cueza, que lea y comprenda mi alcoholismo, volvièndose tambièn alcoholica para que seinta lo que se siente o que se siente para que sienta, que lea y sepa de economìa y polìtica, que lea periòdicos y que sepa bailar y despuès...que lea y le guste el cine...y que me despierte...; hazme màs diferente, roble de mi esperanza, ya que el chofer del microbùs se alegra cuando lo saludo con un "buenos dìas" càlido, ya que no doy limosna, pues estoy deteniendo la revoluciòn, ya que recojo el excremento de mi perra Zulaika, ya que he hecho tanto y tanto que me estoy cansando...

Una peticiòn sincera y sin represiòn para permanecer
inmutable. Ruego representativo del hombre moderno.

Cardinales (fragmento) / Andrès Cisneros de la Cruz

Señora del cadalso y de la fiera
estàs en la terrible tarde anònima de una bahìa anclada
eres centinela para que brilles
eres etèrea y eres isla que sueña y espera

Señor de lo desconocido
en ti yace el mundo que te niega
en ti sobrevive el marino que navega
en la estrella de los corazones
y conoce el justo amor de los que conocen la estrella
en ti el odio es superfluo y claramente se trasluce
y desconoce el nombre del mundo de las hojas de los astros

Señora de lo clandestino
llena la boca del que odia de rabia
vacìa tu fruta podrida sobre este cielo inmenso que se quema
pon tu dedo de muerte en la nuca de este judas
inunda de hormigas el pecho de los tìmpanos
llèvate con tus ruidos el siseo de las moscas

Señor de las preguntas
¿quièn es el que descansa en lo profundo de las cosas?
tù lo eres
¿quièn es el que surge de la oscuridad y alumbra?
tù lo eres
¿quièn es el que ofusca?
tù lo eres
¿el que destruye?
tù lo eres
¿el que guìa?
tù lo eres
¿el que construye?
tù lo eres

Señor de lo perenne deja que se ahogue tu esclavo
deja que nazca tu madre
deja que mueran tus hijos

señor de lo perenne en ti la perfecciòn es posible


Una angustiosa plegaria a los padres divinos.Desolaciòn
de saberse desprotegido de sì mismo y lo que no conoce.

lunes, 19 de mayo de 2008

Canto / Maria Sabina en Maria Sabina de Camilo Josè Cela

Sabèis que tengo la nuca afeitada para que mejor se deslice la soga de la horca
Sabèis que fuì besada con frenesì
Sabèis que tengo el pecho y el vientre cubiertos de musgo
Sabèis que en los helechos que nacen en el sobaco vive la salamandra
Sabèis que las vìboras fueron devoradas por los hambrientos gorriones que cobijo en el escote
Sabèis que amo la tradiciòn
Sabèis que me van a matar yo tambièn lo sè y no albergo la menor esperanza de salvar la vida
Sabèis que tengo unas fuerzas hercùleas
Sabèis que siempre atropellè al hombre en sueños y a plena conciencia es lo mismo
Sabèis que siempre que pude volvì a atropellarlo
Sabèis que estoy hecha de carne y hueso
Sabèis que no tengo entraña de ave de corral
Sabèis que tengo la carne recubierta de escamas como el pez
Sabèis que estoy hecha de carne que ha de resucitar
Sabèis que puedo comer fuego
Sabèis que tengo un agujero en la frente
Sabèis que velo al acecho del hombre
Sabèis que la lluvia puede deshacerme
Sabèis que jamàs dormì sola
Sabèis que soy valerosa en cualquier trance
Sabèis que mi marido se suicidò con un hacha
Sabèis que perdì la vida en la càrcel porque fuì acusada de haber asesinado a mi marido
Sabèis de sobras que sesinè a mi marido con un hacha
Sabèis que bebo la gota de rocìo posada sobre la flor
Sabèis que veo en la tiniebla

Marìa Magdalena Sabina Garcìa (1898-1985). Sus cantos han trascendido todas
las poesìas. Camilo Josè Cela escribiò un Oratorio dividido en un pregòn y
cinco melopeas, en 1965. En èl utilizò los cantos chamànicos de Marìa.

Rezos

"Debe confesarse con toda humildad que, extra ecclesiam, la experiencia religiosa es subjetiva y se halla expuesta al peligro del error ilimitado", dijo Gustav Jung. Religiòn viene del latìn religiere que significa relacionar a los hombres entre sì. El rezo cumple este objetivo. Rezar para sentirnos parte de todos, para buscar respuestas, para confesar un temor y liberarlo. Para cambiar, para tener esperanza. Rezar para estar conformes, para ser lo que se anhela ser. Rezar para crear la fe. La repeticiòn del rezo programa nuestros actos. Està diseñado para ser el dictado de lo que haremos. Su musicalidad da memoria para convencernos. "Las palabras pueden ser muy bien lo que emplea el hombre cuando le falla todo lo demàs", afìrma Flora Davis. La historia ha sido regida por nuestros dioses, Dioses de los elementos, dioses cìclicos, alquìmicos, geomètricos, serenos, dioses hermafroditas. Un dios de cuatro elementos, un Jehovà, Alà, dos Budas, un Cristo: dios. Lo hemos creado a imagen y semejanza nuestra. Lo hemos moldeado de acuerdo con nuestras necesidades. ¿Necesitamos un dios con nuevas respuestas, con nuevo nombre? ¿Necesitamos otro dios?



Un enjambre, tres poetas y dios

Rezar, en silencio o en voz alta
rezar para ejercernos en rebaño
rezar, solo o acompañado
para el uno, con los muchos
vincularse
y a fuerza de decir
las mismas frases
creernos hermanos.
Borrar la orfandad
¿es esto lo màgico?
De la acùstica de sòlidas
iglesias ¿nacerà el amparo
si al unìsono decimos gracias
o amèn?
Què acogedor el eco
de la mezquita o sinagoga
ese zumbido de muchas gargantas
hechas una,
aquì, aquì no hace temblar
eso de que Dios no existe
o que ya muriò
como dice Nietzsche
porque aunque fuera cierto
se tiene el rezo
y muchas voces pueden màs que una.
A este cristianismo de 20 siglos
ni Cristo podrìa quitar lo retorcido

¿tienes miedo?

Martìn Real

El rezo tiene el poder de la palabra, ya como placebo milagroso, ya como consuelo. La oraciòn, de alabanza, de invocaciòn o epìclesis, de sùplica, de peticiòn, de perdòn o apologìa, de imprecaciòn: el himno, el canto, el rezo. Sonidos hipnòticos, sinestesias, siseos, rimas, ritmos. La letanìa, la fuerza del que oye y del que dice la fascinaciòn sonora. El espasmo emocional, la creaciòn oratoria como un acto poètico, acto de voluntad para crear una realidad propia. En palabras de Renàn "la blasfemia de los grandes espìritus es màs agradable a dios que el rezo interesado del hombre vulgar".

sábado, 17 de mayo de 2008

5 de Junio de 1997

Noches como esas comienzan a levantarse de las tumbas de tu memoria los recuerdos que te han transformado en lo que eres ahora, no sabes si mejor o peor, pero sì diferente.
Irònica vida que mira al reflejarte en el espejo, lo que nunca soñò volver a ver, vida que te ha dado y quitado tanto que no sabe si burlarse o llorar por ti, por quien la desea y se aferra a ella, pidièndole que sane tus heridas, y dàndole gracias por estar en ti. O por quien la maldijo, hacièndola a un lado a cambio de un puñado de sueños, que sòlo quedaron en eso, en sueños enterrados en cenizas de una gran farza.

Noches como esas desearìas quedarte en la nada y no sentir mas que una caricia a tu alma y una amputaciòn de recuerdos a tu mente.
Si eso ocurriera, ¿Quiènes serìamos? ¿En què concepto nos tiene esta vida para darnos tantos momentos de paz y alegrìa, para darnos la oportunidad de sonreir y dejarse palpar para quedar grabada en el pecho?. ¿En què concepto nos tienes vida para jugar con nosotros, para no cerrar las heridas, para darnos nochse como esas?

Noches como esas no se sabe quièn se es ni para què lado de la balanza nos haràs caer de nuevo, porque ni siquiera tù sabes si nos odias o nos amas. Pero sì sabes, que aùn queda mucho camino por recorrer, sabes cuàntas noches como esas guardan tus ojos, y cuànto de esa vida se te ha escurrido como agua entre las manos.

18 de Febrero de 1997

Este caminante se cansò de transitar por cada rincòn de muchos sueños que estaban completamente vacìos. Se cansò de tocar y tocar a la puerta de castillos de cristal, y de tanto caminar, no se dio cuenta de que parò en un sueño seco. Este caminante de repente quedò atrapado al suelo, y el suelo le amarrò los pies, y los pies se alargaron, y sus dedos se arraizaron. Loco de miedo, alzò sus ramas al cielo, y el viento agitò su pelo. Este caminante con sus ramas transformadas en alas, ahora anda entre nubes, y de tanto tocar y tocar, por fìn pudo entrar, a un castillo de cristal.

Amor Muerto

Al verte dormida, es cuando màs deseo que estuvieras muerta y poder abrir tus ojos sin vida ni expresiòn y gozar simplemente del color de tu mirada, mirarte interte sobre el lecho con la carne dura y blanca, con tu cara relajada sin angustia, sòlo asì creerìa que me amas, sòlo a mì, y ya no existirìa la duda de que en otros brazos te abandonaras.
Serìa perfecto hacerte el sexo, sin que me digas que sì y que no, y acariciarte con arrebato sin temor a matarte, repetirte a gritos mil veces que te amo, y orar una vez màs tu silencio ante mi confesiòn, levantar mi fumar sabiendo que no te iràs, no preguntar jamàs la razòn de tu abandono, porque una vez muerta, no te darìa sepulcro, y cuando te descarnes y yo sienta ir llegando a tu verdadera alma, aunque ella jamàs serà mìa ni tuya, saber realmente que eras mìa cuando vea tus huesos, y esperar a diario mi propia muerte para estar juntos en el infierno, ganado y merecido. Quiero verte muerta para saber que no iràs con nadie despuès de que yo muera, y tener la certeza de que fuì, tu ùltimo amante.

*

Vendrà la muerte y tendrà tus ojos, esta muerte que nos acompaña de la mañana a la noche, insomnio, sorda como un viejo remordimiento o un vicio absurdo, tus ojos seràn una palabra hueca, un grito ahogado, un silencio. Asì nos ves cada mañana, cuando a solas te inclinas hacia el espejo. Oh querida esperanza, ese dìa tambièn sabremos que eres la vida y la nada.

*

Adolfo Ganett, famoso médico inglés del siglo pasado, tuvo una revelación maravillosa en su clínica de Londres: un enfermo le comunicó que había averiguado, en un sueño azul, que la muerte era solamente una infinita galería de retratos.
-Quien encuentre el suyo entre los millones de rostros desaparecidos - agregó el confidente - podrá reencarnar.
-Ganett murió en 1895, en Escocia. En su lecho final, el rostro le sonreía con dulce misterio de quien espera emprender una gratísima búsqueda.

29 de Abril de 1996

Hay silencios que rasgan. Hay silencios que hieren. Hay silencios que hablan con los muertos, y hay silencios que traen a los vivos. Hay silencios que huelen a santidad, y otros que apestan a azufre. Silencios, los hay, hay silencios, hay que dan miedo. Hay silencios que saben engañar. Hay silencios con los ojos cerrados. Hay silencios flecha de lùmbre. Hay silencios de promesa rota, de deja vù. Hay silencios de varios precios. Hay silencios muy caros. Hay silencios, los hay. Hay silencios, donde los haya, que paralizan el tiempo, y otros, por quien doblan las campanas. Hay silencios que se cortan con cuchillo. Hay silencios que se cortan con ala de àngel. Hay silencios, los hay, donde los haya, silencios.


Somos de la misma especie el silencio y yo, buscamos un tiempo para poder hablar de nuestras cosas. Somos de la misma especie el silencio y yo, y tal vez las cosas puedan funcionar.

jueves, 15 de mayo de 2008

Poema / Jack el Destripador

Ocho putillas sin esperanza de ir al cielo
si Gladstone salva a una, quedaràn siete
Siete putillas mendigando un chelìn
una se queda en Henage Court, hay un crimen.

Seis putillas contentas de estar vivas
una se topa con Jack, y quedan cinco
Cuatro y puta riman bien, tambièn tres y yo
Incendirarè la ciudad y quedaràn dos.

Dos pequeñas putas temblando de pavor,
a la media noche buscan un tibio portòn
La navaja de Jack brilla y sòlo una quedò
la ùltima y màs madura para lo que a Jack es diversiòn.


Jack el Destripador



Eight little whores with no hope of heaven
Gladstone may save one, there'll be seven
Seven little whores begging for a shilling
one stays at Henage Court, there's a killing.

Six little whores glad to be alive
one siddles up to Jack 'ere there' five
Four and whore rhime allright, so do three and me
I'll set the town alight, there will be two.

Two little whores shivering with fright
seek a crazy doorway in the middle of the night
Jack's knife flashes, then there's one
the last one is the rippest for Jack's idea of fun.


Jack the Ripper